
El internet of things o internet de las cosas en español, es la forma en la que se intercomunica cualquier tipo de producto que utilizamos en la vida cotidiana de forma autónoma, es decir, cualquier objeto que hayamos podido utilizar años atrás y que ahora gracias a la tecnología pueden conectarse a internet y comunicarse con otros dispositivos que utilizamos en el día a día. Para verlo más claro vamos a poner un ejemplo.
Supongamos que queremos preparar una receta de solomillo con salteado de ajetes al horno (que bueno ehh). Evidentemente lo primero que tendremos que hacer es mirar la receta en un libro o en internet, y una vez comprobados los ingredientes que necesitamos, tendremos que acudir al supermercado a comprar los que falten, para luego posteriormente elaborar y preparar el producto de forma manual, es decir, tendremos que medir el tiempo que tenemos que saltear los ajos, y el fijar el fuego a la potencia adecuada, marcar la carne, y posteriormente calcular el tiempo y grados que tenemos que configurar el horno. Como ves, es un proceso que requiere de tiempo y de trabajo humano.
Ahora bien, si disponemos de dispositivos inteligentes que están conectados a internet, estos pueden trabajar de forma autónoma sin necesidad de intervención por nuestra parte. La forma de actuar sería, en primer lugar, la nevera comprobaría si dispone de los ingredientes necesarios para preparar la receta, y los que falten, se encargaría de realizar la compra automática a través de internet, por lo que nos traerían los productos a casa.
Una vez que nos hayan traído los ingredientes, sólo tendremos que echarlos a la sartén y al horno, y estos electrodomésticos al ser inteligentes y estar conectados a internet, nos controlarán automáticamente los tiempos y la temperatura a la que deben cocinarse.
Estos electrodomésticos sólo serían una parte de las herramientas que tenemos en casa, pero se puede aplicar a cualquier otro elemento de la casa, como las herramientas de limpieza, baños, televisores, etc. Ya existen casas inteligentes que interactúan con sus dueños gracias a la inteligencia artificial, y estos responden a las necesidades que les ordenan como apagar las luces, encender la televisión, cerrar o abrir puertas y ventanas, poner música, etc. Es decir, toda la casa estaría conectada a internet y gracias a eso, cualquier objeto de nuestro hogar se puede intercomunicar.
No sólo vamos a encontrar el internet de las cosas en el hogar, también lo podemos encontrar en la calle, desde el alumbrado, la jardinería, los semáforos, los vehículos de circulación, en definitiva, cualquier objeto puede tener la capacidad de conectarse a la red.
Pero a pesar de que esta tecnología tiene un gran potencia, no está exenta de inconvenientes y el principal problema que le encuentro es la seguridad, ya que estos sistemas al estar conectados a internet pueden presentar vulnerabilidades y estar sometidas al hacking, tú imagínate que te hackean la casa y te entran a robar, o algún gracioso te hackea el coche mientras vas conduciendo y te estampa contra una valla.
Al final parece que con más tecnología, presentamos menos seguridad y esto no lo podemos permitir. Por eso, creo que exista una implantación masiva del Internet of things, debemos sacarla fuera de los servidores centralizados y desarrollarla dentro de plataformas descentralizadas.

La blockchain puede aportar esa capa de seguridad que tanto necesita el internet de las cosas, que actualmente se nutre de un servidor centralizado, ya que al poder almacenar los datos en una cadena de bloques distribuida permite comprobar el estado de las transacciones para verificar su integridad y comprobar si ha sido ejecutada por el usuario correspondiente, además la blockchain garantiza su inmutabilidad, es mucho más fácil rastrear las operaciones al ser de código abierto, y cualquier miembro de la comunidad puede comprobar si existe una desviación en alguna transacción.
El Futuro está en el Internet de las Cosas? (IoT)
Son muchos los proyectos que están trabajando en el sector IOT, sin duda, el primer nombre que te vendrá a la cabeza es el de IOTA, ya que es la plataforma más conocida que se dedica al sector del Internet de las Cosas, pero seguro que ya sabrás que IOTA no funciona como una blockchain, sino que utiliza el protocolo DAG (Gráfico Áciclico Dirigido) el cual no funciona como una cadena de bloques, si no que funciona como una línea que va conectando vértices sucesivamente, es decir, cada vértice conecta con el siguiente, pero nunca llega a cerrarse el ciclo, actuaría como una línea que va conectando diferentes puntos, donde cada punto sería una transacción que confirma la siguiente y así sucesivamente.
Esta tecnología no utiliza mineros, por eso creo que pierde un punto de seguridad en este sentido, pero hay otros proyectos como IOTEX, que si que utiliza la blockchain para el internet de las cosas, sin duda un proyecto muy a tener en cuenta y del que hablaremos más detenidamente algún día.
En definitiva, está previsto que el Internet of things se incorporé de forma masiva en pocos años, y el avance de dispositivos 5G supondrá un paso muy importante para su adopción, sin embargo, si esta tecnología no ofrece seguridad, nunca va a llegar a tener el éxito esperado, ya que las expectativas que hay en ellas es de lograr el impacto que tuvo en su día la revolución industrial.
La principal solución pasa por distribuir los datos que conectan el internet de las cosas en lugares descentralizados, por eso, la carrera de las plataformas por lograr ser el máximo exponente en este sector ya está en marcha, y estaremos muy atentos a los avances que vayan publicando, lo que tengo claro, es que yo no me voy a quedar sin mi Smarthome.

Soy el búfalo de las criptomonedas, no me gustan los ciervos ni las ballenas, hater del Fomo y el Fud, hace ya años que salí de la charca, nunca salgo de casa sin mi arpón.


